¿Hemos minimizado la importancia del bienestar relacional dentro de las empresas?
Cada vez es más evidente que muchas organizaciones se han acostumbrado a normalizar ambientes tensos, dinámicas adversas y relaciones deterioradas. Y, aun así, esperan que los equipos funcionen con eficiencia y compromiso.
La realidad es otra:
cuando las relaciones se descuidan, el conflicto aumenta, los equipos se desgastan y los costes —tiempo, energía y recursos— se multiplican.
Desde CMB Mediala defendemos una convicción clara:
el diálogo es la herramienta más poderosa para sostener la convivencia profesional y prevenir conflictos.
No es un ideal: es una práctica que organizaciones de todos los sectores ya están incorporando con éxito.
Esta jornada reunía voces de referencia que han integrado la mirada mediadora en sus equipos y que explican, desde la experiencia directa, cómo este enfoque humaniza, ordena y transforma las dinámicas de trabajo.
Una jornada con referentes que están cambiando la forma de gestionar los conflictos
Esta sesión contó con la participación de perfiles que han aplicado la mediación y el diálogo en entornos reales, complejos y muy distintos entre sí. Sus testimonios ofrecen una mirada honesta y profundamente práctica de lo que supone introducir cambios reales en la cultura organizacional.
Participantes invitados:
- Sergi Sanchís, Customer Counsel – AGBAR
- Laura Noble, Responsable de Relaciones Laborales – Hospital de Sant Pau
- Oriol Serra, Cofundador & CMO – Nektria
- Francesc Bonada, Jefe de Desarrollo Corporativo – Port de Barcelona
- Gustavo Fariña, mediador internacional y referente en mediación transformativa
- Montse Mir, directora de CMB Mediala
Cada intervención mostró cómo la mediación no solo resuelve conflictos, sino que mejora la comunicación, reduce la tensión interna, previene la escalada y fortalece la confianza entre las personas.
Casos reales: qué ocurre cuando una organización introduce la mirada mediadora
A través de diferentes experiencias, las personas invitadas explicaron:
- cómo cambia la conversación cuando se incorpora la escucha,
- cómo se reduce la reactividad y aumenta la claridad,
- cómo se transforman los liderazgos cuando aprenden a sostener tensiones,
- y cómo mejora la coordinación cuando las relaciones están cuidadas.
- Estos testimonios son clave para entender que la gestión de conflictos no es un procedimiento: es una cultura.
Taller práctico: experimentar la gestión de conflictos desde dentro
Tras la mesa redonda, se realizó un taller vivencial para explorar herramientas mediadoras aplicadas al día a día de los equipos:
- cómo identificar un conflicto en fase incipiente,
- cómo intervenir sin escalar,
- cómo acompañar conversaciones difíciles,
- cómo generar acuerdos más estables y sostenibles.
El objetivo era claro: mostrar que gestionar conflictos no es reaccionar al caos, sino prevenirlo a través del diálogo estructurado y consciente.
Durante la jornada tuvimos también la oportunidad excepcional de presenciar una mediación en directo conducida por Carol Pinilla, un ejercicio que permitió a todas las personas asistentes entender, desde dentro, cómo se sostiene un espacio seguro de diálogo y cómo se acompaña a las partes hacia una mayor claridad y reconocimiento mutuo.
Uno de los momentos más inspiradores vino de la mano de Oriol Serra, cofundador de Nektria, quien compartió con total transparencia la experiencia real de un conflicto en una startup, poniendo palabras a dinámicas que son habituales en entornos de alto rendimiento y crecimiento acelerado. Su testimonio resultó tan valioso que lo desarrollamos posteriormente en un artículo específico sobre cómo promover el diálogo en equipos de alto rendimiento. Puedes leerlo aquí:
https://www.cmbmediala.com/como-gestionar-el-dialogo-y-dar-voz-a-todos-los-miembros-de-un-equipo-de-alto-rendimiento-2/
Esta jornada nos recordó que el clima laboral no es un accidente, sino el resultado de cómo conversamos, de cómo gestionamos tensiones y de cómo acompañamos a las personas en los momentos difíciles.
Integrar la mirada mediadora no solo previene conflictos.
Genera empresas más humanas, más eficientes y más preparadas para convivir con la complejidad.
